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Cómo se inicia una crisis de migraña: Causas

Los mecanismos que desencadenan las crisis de migraña han permanecido desconocidos durante muchos años. Hoy en día, la investigación científica está empezando poco a poco a comprender en parte los mecanismos que provocan esta enfermedad.
Las teorías sobre la patogénesis de la migraña se han centrado tanto en el papel que juegan las estructuras neuronales cómo las vasculares Teoría neuro-vascular
Bajo la influencia de un desencadenante (por ejemplo, alguno de los componentes de un alimento) el cerebro segrega unas sustancias determinadas, las 'aminas' . Las denominadas “aminas” actúan como mensajeras y estimulan los vasos sanguíneos que rodean el cerebro. Dichos vasos sanguíneos se dilatan, lo que aumenta el aporte de sangre. Las sustancias, transportadas por la sangre al nervio trigémino , provocan dolor y posiblemente otros síntomas, como pérdida de visión, náuseas, somnolencia, etc.
Mientras esta actividad del nervio trigémino contribuye al desarrollo y percepción del dolor migrañoso , el generador de la migraña podrían ser las vías neuronales hiperexcitables localizadas en otras partes del cerebro
En algunas personas susceptibles de padecer migraña, esta serie de reacciones puede ponerse en marcha cuando un estímulo determinado, o “factor desencadenante de la migraña”, “sobreexcita” alguna parte del cerebro. Migrañosos diferentes pueden tener factores desencadenantes distintos, pero entre los más habituales se encuentran los alimentos y bebidas que se relacionan a continuación:
- Chocolate
- Alcohol
- Queso y otros productos lácteos
- Café y té (cafeína)
- Cítricos y zumos de frutas
- Marisco
- Cebolla
- Cerdo
- Glutamato monosódico, que suele encontrarse en muchos platos de comida china
- Nitratos, que pueden aparecer en los alimentos procesados
- Aspartamo
No todos los pacientes de migraña son sensibles a la comida. Algunos descubren que sus crisis pueden desencadenarse por los cambios hormonales asociados a la menstruación (periodo), la menopausia, la píldora anticonceptiva o la terapia hormonal sustitutiva (THS). Un estímulo o revés emocional; el hambre (incluidos el ayuno religioso y las dietas); la medicación (remedios obtenidos con y sin receta); factores medioambientales como cambios de tiempo, altitud o huso horario; los perfumes fuertes o los ambientadores, o simplemente la fatiga, son desencadenantes habituales.
Fuente:janssen-cilag.es
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